El BRIEF, ese gran desconocido

Brief publicitario

El brief podríamos definirlo como una herramienta fundamental e imprescindible para el desarrollo de cualquier trabajo. Aunque en ocasiones es bastante desconocido en comparación con su importancia y utilidad.

Pero comencemos por conocer un poco más sobre esta palabra. Como muchos términos técnicos, es un anglicismo empleado en diversos sectores. Su origen es militar y viene a significar aleccionamiento, informe o instructivo que se realiza antes de una misión. Es por tanto el punto de partida para cualquier acción publicitaria o de marca. En ello radica su importancia, es el esquema de trabajo que ordenará la tarea de todo aquel que esté involucrado en el trabajo a realizar. Por lo que un buen brief es la pieza principal que nos permitirá fijar cuáles son las estrategias más adecuadas para llegar a la meta de la forma más exitosa y económica.

¿Y todo esto cómo se consigue?

El brief es por tanto un documento que nos permite conocer a nuestro cliente, empaparnos con su filosofía de empresa y métodos de trabajo, es un primer acercamiento a su competencia y, en definitiva, constituye la base a partir de la cual empezamos a trazar las estrategias con las que alcanzar los objetivos marcados. Cuanta más implicación haya por parte del cliente, mejores serán los resultados finales puesto que la estrategia trazada por la agencia estará perfectamente adaptada y en total consonancia con las características de la empresa cliente. De esta forma nos facilitará la mayor cantidad de información necesaria del cliente, como lo son sus objetivos, estrategias de marketing y ventas, sus estadísticas, target o público objetivo, etc.

El brief es por tanto un documento que nos permite conocer a nuestro cliente, empaparnos con su filosofía de empresa y métodos de trabajo

Todos estos factores dependerán del tipo de cliente, las características del trabajo y la envergadura del proyecto a realizar. Aunque pueda parecer extraño, no es necesario un documento muy extenso para conocer todo esto. Como afirma Van der Rohe “menos es más” y es mejor redactar un breve documento con la información más relevante que uno de mayor envergadura con datos superfluos e innecesarios.

Dicho todo esto, aclarar que no hay nada fijado y que cada maestrillo tiene su librillo, pero si que enumeraremos un mínimo de datos que deberían aparecer.

  1. Antecedentes

Deberíamos conocer tanto a la empresa como el producto o servicio. Qué se ha hecho hasta ahora, su sector, imagen de marca, cualquier cosa que nos ayude a entender su motivación y su filosofía.

2. Punto de partida

Conocer en qué parte de desarrollo nos encontramos, si es algo nuevo o ya lleva una trayectoria y se pretende relanzar. Si se ha realizado ya alguna campaña e información de la misma.

3. El mercado

Conocer a la competencia tanto directa como indirecta.

4. Posicionamiento

Quiénes somos y qué queremos ser. La imagen que queremos transmitir y por la que deseamos que se nos reconozca.

5. Producto o servicio

Lógicamente debemos conocer lo que queremos vender. Cuantos más datos podemos saber de él, mejor podremos describirlo. Sus rasgos y datos técnicos más notables, ubicación, coberturas, servicios, atributos del producto, ventajas diferenciales, precio, etc.

6. Diferenciación

Encontrar los motivos que hacen tan atractivo al producto o servicio. Qué les diferencia de la competencia. ¿Por qué hay que comprarlo? Y, sobre todo, ¿por qué justo ahora?

7. Consumidor

Identificación quién y por qué compra el producto y servicio. De esta manera podemos conocer como nos ven ahora. La futura campaña puede romper o conservar dicha personalidad, dependiendo de los objetivos de comunicación (lanzamiento, reposicionamiento, etc.)

8. Público objetivo

A quién va dirigida esta campaña, tanto en el punto de vista demográfico como, si es posible, en sus hábitos o conductas y su posible motivación de compra.

9. Tono y estilo

Esta parte está estrechamente ligada al público objetivo y se verá influenciada por las modas, el gusto y la disposición del consumidor.

10. Objetivos

Qué queremos conseguir, para qué se realiza esta campaña.

11. Presupuesto

Es una de las partes más importantes, ya que dependiendo de la inversión se pueden plantear una serie de piezas o acciones a realizar.

12. Timing

Planificación, periodo de válidas y presentación al público de la campaña.

13. Mandatorios

En ocasiones hay factores externos que condicionan el proyecto y que hay que tener en cuenta a la hora de trabajar. Esto puede ser impuesto por temas legales, idiomas, filosofía de empresa, etc.

Esta es a grandes rasgos la información que debemos conocer con anterioridad para ayudarnos, tanto a la agencia como a la empresa cliente para tomar conciencia de lo que tenemos entre manos. Así ponemos la primera piedra para conseguir un proyecto exitoso y agilizar el proceso de trabajo.

¿Qué es la fidelización de clientes y por qué es importante?

Fidelización de clientes

Continuamente escuchamos hablar de la lealtad del cliente, pero pocos son los que desgranan el verdadero significado de esta afirmación.

La lealtad del cliente es sin lugar a dudas, la esencia de cualquier empresa, es el objetivo que debe marcar la forma de actuar de sus equipos, y ello no consiste únicamente en ofrecer unos productos o servicios más o menos innovadores, esto no es suficiente para conseguir que los clientes se queden con nosotros. Su fidelización, por lo tanto, se hace necesaria mediante estrategias de fidelización efectivas, capaces de propiciar esa confianza y lealtad.

En el ámbito del marketing, la fidelización es un concepto esencial para empresas orientadas al cliente, donde la idea es permanecer con el cliente más a largo plazo. En la práctica, el objetivo no es otro que lograr la fidelidad del cliente, es decir, que un consumidor que haya adquirido nuestro producto o servicio se convierta en un cliente asiduo que, todavía mejor, además nos recomiende.

Y llegados a este punto conviene diferenciar entre fidelidad y satisfacción, ya que no siempre coinciden. La satisfacción del cliente no nos garantiza que permanezca fiel a la compañía, aunque si éste está satisfecho claramente influirá en su lealtad, pese a que ello no evite que pueda decidirse a adquirir también productos o servicios de la competencia.

Por lo tanto, hay una serie de factores que también influyen al elegir nuestra empresa o la de la competencia y la fidelización de clientes pretende que esos factores sumen en lugar de restar a la hora de tomar decisiones, y hagan que nuestro cliente sea más reacio al cambio a otra compañía por ese concepto singular, que une a los clientes fieles y que entienden que la compañía con la que trabajan no solo es una empresa de servicios, sino un socio o partner fundamental en la consecución de sus estrategias y objetivos.

Importancia de fidelizar a nuestros clientes

Para ello, ha de buscarse una estrategia de fidelización que haga sentir al cliente bien atendido, en un punto de equilibrio entre los extremos del descuido (dejadez) y la excesiva insistencia (pesadez). Una estrategia de fidelización efectiva busca cubrir las necesidades del cliente dentro de lo factible, respondiendo a sus necesidades en distintos aspectos y de forma personalizada para conocer sus preferencias, comprender sus necesidades y superar sus expectativas, teniendo muy claro que si el “SI se puede” es importante para el cliente, a veces es necesario pronunciarse en sentido contrario y decirle “NO se puede”.

Por tanto, si lo que su compañía busca es una empresa que le ayude a alcanzar sus obtevios, debe cambiar su rol de cliente-contratado y pasar al de partner-aliado.

Una buena estrategia de fidelización implican diferenciarse de la competencia, escuchar al cliente, ofrecer novedades, mejoras y, en suma, revierten en un mejor servicio, y ello supone no sólo una manera de retener a antiguos clientes sino también a los nuevos, así como de atraer a clientes potenciales.

La importancia de la fidelización de clientes va más allá del hecho de que el número de clientes potenciales acabará estancándose y la retención será obligatoria. Además de que retener es más barato que adquirir nuevos clientes,  la fidelización es necesaria debido a la creciente competencia. Todo negocio, qué duda cabe, debe intentar conservar sus mejores clientes, y las estrategias de fidelización están orientadas a  este fin. La fidelización, por un lado, permite hacer crecer el negocio, pero por otro puede ser de gran ayudar para mantener ingresos fijos que nos ayuden a la subsistencia del negocio. A su vez, la implementación misma de un programa de fidelización ayuda a reorientar el negocio según las necesidades de los clientes y a dirigir la empresa buscando eficiencia y aportar un valor real a la relación con el usuario. No en vano, siempre que se apliquen estrategias de fidelización inteligentes, una fuerte fidelidad a un negocio o a una marca acaba traduciéndose en rentabilidad y en valor empresarial.

¿Por qué comunicar con vídeos?

Grabando vídeo

Inmersos en la era audiovisual, el uso de vídeos como herramienta de marketing y comunicación
en su sentido más amplio se ha extendido en los últimos años. Sin embargo, las ventajas y las
posibilidades de este soporte aún son desconocidas para muchos.

Los vídeos pueden utilizarse tanto en comunicación organizacional como externa. Es un soporte
versátil y eficaz, que permite enviar un mensaje de manera muy directa a un público muy amplio.

Para que su utilización sea un éxito, es esencial tener claro el receptor, a qué público nos dirigimos,
qué canales vamos a utilizar y las ideas claves que queremos contar. Por tanto, es importante cómo
se usa, pero es esencial contar con buenos profesionales que nos asesoren a la hora de definir un
buen guión o de encontrar una idea creativa.

De manera general, podemos diferenciar entre los siguientes tipos:

–       Videos corporativos o institucionales.

–       Vídeos de empresa.

–       Vídeos publicitarios.

–       Videocomunicados.

–       Vídeos didácticos y tutoriales.

–       Vídeocurriculums.

Los canales de distribución se han diversificado mucho en los últimos

años (web, mailing, redes
sociales, Youtube, etc.), y cada vez más se diseñan vídeos adaptados a cada canal.

Entre las tipologías que más se han extendido últimamente se encuentran los videocurriculums,
un soporte muy novedoso y útil en el llamado branding personal, así como vídeos que realizan
emprendedores independientes para la promoción de sus productos y servicios.

Pero quizá uno de los entornos en los que el vídeo puede resultar más eficaz y en el que todavía no
está muy extendido es en la comunicación interna, en usos que pueden ir desde campañas de
prevención de riesgos laborales; comunicados institucionales para empleados; situaciones de
comunicación de crisis o para llegar a determinados segmentos en los que la comunicación por los
canales ordinarios (emails, correspondencia, etc…) no resulta efectivo, como puede ocurrir en
empresas de sectores industriales.

Un uso eficaz de un vídeo requiere de un estudio pormenorizado de las necesidades de la empresa,
para definir un mensaje y un modo de comunicar adaptado y eficaz.

Entre la variedad de vídeos que realiza y/o en los que ha participado Grupo Cuatro Comunicación
se encuentra el vídeo promocional Adidas – Balón de Oro de Messi realizado junto con Domingueros Producciones:

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